Hábitos de succión no nutritiva: chupete y succión digital

¿Cuáles son los hábitos de succión?

El hábito es una forma de hacer incontrolada e involuntaria, repetitiva y permanente, que nos podría provocar una modificación de la posición de los dientes y de la forma y relación de los maxilares.

Como hábitos de succión no nutritiva se conocen a todos aquellos que, mediante la succión, no cumplen una finalidad alimentaria (como sería la lactancia) sino que buscan un placer en el instinto primario de succión.



Dentro de este grupo encontramos:

  • Uso de chupete
  • Succión digital (dedo)

Chupete:

El uso del chupete es un hábito muy frecuente en la sociedad actual. Se recomiendan chupetes de forma anatómica y del menor tamaño posible independientemente de la edad, para minimizar así los efectos nocivos.

Para evitar que las deformaciones provocadas por el chupete sean mayores y totalmente irreversibles, se tendría que abandonar el hábito antes de los dos años.

Succión digital:

Este hábito es muy complicado de erradicar ya que en muchas ocasiones ya se ha adquirido durante el periodo prenatal y puede ir asociada a problemas psicológicos.

Al igual que el chupete, idealmente se tendría que abandonar antes de los dos años. En muchas ocasiones el abandono del hábito requiere de la colocación de algún tipo de dispositivo en boca o en el dedo que ayudaría a llevar a cabo la succión por parte del niño.

Alteraciones asociadas:

Las alteraciones asociadas tanto por el uso del chupete como por la succión digital van a ir cambiando y agravándose a medida que el niño va creciendo, pasando de alteraciones reversibles a deformaciones esqueléticas ya permanentes, difícilmente solucionables mediante tratamiento convencional.

Inicialmente se establece una mordida abierta anterior debido a la interposición del dedo o el chupete entre las arcadas dentales superior e inferior. A su vez conlleva una posición baja de la lengua no permitiendo así que ésta se apoye en el paladar durante la deglución con lo que la fuerza centrífuga que podría ejercer está anulada, limitando así la capacidad de expansión transversal del maxilar superior. Por otro lado, la constante succión ejerce una fuerza centrípeta hacía dentro de la arcada superior provocando así la compresión de la misma que, sumado a la no expansión del maxilar por parte de la lengua, conlleva una mordida cruzada posterior por la limitación del desarrollo transversal.

Como efectos a medio plazo destacamos la protrusión dental de incisivos superiores y retrusión de los incisivos inferiores por el apoyo tanto del dedo como del chupete.

Y ya a largo plazo las alteraciones destacadas son a nivel esquelético con una posterotación mandibular y una protrusión de la premaxila.

Todas ellas se van a combinar con alteraciones funcionales a nivel de la posición lingual mediante la deglución, lo que va a perpetuar el problema y por ello el tratamiento va asociado a rehabilitación miofuncional mediante logopedia.

Estrategias de abandono del hábito:

Tanto el hábito de chupete como el de succión digital son difíciles de erradicar, especialmente el segundo. Idealmente se tendría que abandonar a los dos años.

El refuerzo positivo en los niños es una alternativa muy eficaz siempre y cuando la edad del niño sea la adecuada.

En el caso de los más pequeños deteriorar el chupete de manera que no se consiga hacer la buena succión es un “truco” que funciona muy bien. Teniendo sólo un chupete en casa para que no tenga alternativa posible, se puede perforar la tetina así al succionar ésta se colapsa y no se consigue la succión placentera para el niño.

El hábito de succión digital es algo más complicado de eliminar. Existen productos con mal sabor que se pueden aplicar en el dedo o dedos. Normalmente no suelen funcionar mucho. Otras opciones son las que van dirigidas a complicar el acceso al dedo como pueden ser manoplas cosidas a las mangas del pijama o manoplas que inmovilizan el dedo. A nivel de ortodoncia también podemos ayudar con la colocación de un aparato fijo al que se le añade una bola de resina colocado justo en las arrugas palatinas, que es la zona del paladar donde se apoya el dedo durante la succión.

 

 


Artículo de la Dra. Cristina García Villa. Servicio de Ortodoncia. Julio 2017